DOLOR CRÓNICO
QUÉ ES Y CÓMO AFECTA A NUESTRA SOCIEDAD
El dolor crónico es un dolor que se prolonga en el tiempo, generalmente 3 meses y que no desaparece aunque ya no exista daño en los tejidos o incluso puede aparecer sin haber una causa clara.
Suele ir acompañado de sensibilización central, que es un mecanismo neurofisiológico definido como una amplificación de las señales neuronales dentro del SNC y que provoca hipersensibilidad al dolor. Este fenómeno compromete la calidad de vida del paciente.
Es la enfermedad crónica más prevalente en el mundo y el principal motivo de discapacidad. Afecta al 30% de la población, el 39% de los pacientes tardan más de un año en ser diagnosticados y el 54% de los pacientes tiene una espera de más de un año.
FACTORES QUE INFLUYEN
- Sueño y descanso: dificultades para conciliar el sueño, despertares nocturnos o levantarse cansado son síntomas que pueden influir en la aparición o perpetuación del dolor.
- Fatiga y disfunción cognitiva: el cansancio extremo generalizado, dificultades para levantarse de la cama, incapacidad de mantener la atención o lentitud en la toma de decisiones son banderas amarillas a tener en cuenta en este tipo de pacientes.
- Estado general de salud y esfera cognitivo-emocional: la percepción del paciente sobre su salud y cómo le está afectando el dolor en su vida (si su dolor le genera ansiedad o el estrés hace que empeore).
- Controlabilidad y afrontamiento: Es importante conocer las estrategias que utiliza el paciente para afrontar o controlar la situación. Por ejemplo: medicación, descanso, alcohol, meditación, ejercicio, apoyo social…
CÓMO PODEMOS AYUDAR LOS FISIOTERAPEUTAS
Nuestro papel como fisioterapeutas es tratar de recopilar toda la información posible sobre nuestros pacientes.
Valoramos no solo si hay un daño estructural sino también tenemos en cuenta todos los factores mencionados anteriormente. Si sospechamos que alguno de esos factores condiciona el dolor de nuestro paciente es nuestro deber hacer consciente al paciente del problema o derivar a otros profesionales que puedan ayudarle en ese ámbito.
Hemos abandonado la antigua creencia de tratar al paciente como una patología aislada, abordamos al paciente como un todo y nos adaptamos a las circunstancias de cada persona.
